Mercado de bufetes de abogados: se intensifica la competencia

Tras 10 meses de negociación, DLA Piper –uno de los estudios globales de abogados más grandes– anunció la semana pasada su ingreso al país de la mano de Pizarro Botto y Escobar Abogados. La firma inglesa no es la primera que ha apostado por participar en el mercado legal peruano.
Atraídas por el potencial de crecimiento, diversos bufetes de abogados españoles, estadounidenses e ingleses miran a Latinoamérica como una oportunidad para seguir ampliando sus operaciones y acompañar las inversiones de sus clientes. Y dentro de los países donde han puesto la mira, el Perú es uno de los más atractivos.
Así, el 2012 se inicia esta ‘invasión’ legal con la llegada de Baker & McKenzie Internacional (que se asocia al Estudio Echecopar). Le seguirían Gaona Abogados, Garrigues (ambas por cuenta propia) y Littler Mendelson (que se alió con González & Asociados).
“La sofisticación de las necesidades de los clientes también está motivando este interés”, remarca Pablo Berckholtz, socio director del Estudio Echecopar, asociado a Baker & McKenzie Internacional.
Es por ello que la lista de jugadores globales aquí viene creciendo. En el 2016, por ejemplo, se formó Philippi, Prietocarrizosa Ferrero DU & Uria (de la fusión del estudio chileno Philippi, Yrarrázaval, Pulido & Brunner, el colombiano Prietocarrizosa y los peruanas Ferrero Abogados y Delmar Ugarte) y en febrero la inglesa CMS se unió al estudio Grau.
CARTA BAJO LA MANGA
Tanto los recién llegados como los estudios nacionales están ajustando sus estrategias para incrementar su participación en un mercado cada vez más competitivo.
Juan Carlos Escudero, director de CMS Grau, señala que, a fin de poder acompañar a la internacionalización de sus clientes, en los últimos meses incrementaron en 10% su plana de abogados y reforzaron algunas áreas. Además, piensan sumar nuevos servicios como los dedicados a ciencias de la salud y nuevas tecnologías.
Por su parte, Luis Pizarro, socio de DLA Piper Pizarro Botto y Escobar, comenta que en esta nueva etapa se alistan para un proceso de modernización e inmersión en prácticas globales. Esta cultura –en temas legales, de negocios, innovación y diversidad– será clave para consolidarse.
También sumarán cinco nuevas áreas (inversión minera, telecomunicaciones, negocios de electricidad, regulación de energía y reestructuraciones empresariales). Su meta: duplicar el negocio para el 2020.
Para el estudio Echecopar, la unión con Baker & McKenzie le ayudó a incorporar mejores prácticas y ahora son más conscientes de las distintas sensibilidades en el mercado. Es así como están poniendo sus fichas en la capacitación de su personal en áreas como ‘compliance’.
Álvaro Valle de Alvear, socio del estudio Garrigues, mencionó que, además de ampliar su cartera de servicios, se apoyarán en su expertise internacional para marcar el diferencial con sus competidores.
Del otro lado, están las firmas 100% peruanas. Para el estudio Payet, Rey, Cauvi, Pérez Abogados el camino de crecimiento vendrá por tres aristas. La primera es brindar a sus clientes una gama completa de servicios de alta calidad, al ser un estudio ‘full service’. En esa línea vienen reforzando sus áreas de derecho penal y económico.
Lo segundo será optimizar sus procesos internos. Así se encuentran reforzando su gerencia e inversiones en oficinas y tecnología. Lo tercero es seguir trabajando con valores y principios. ¿Asociarse con una firma internacional? Esto es algo que no está dentro de sus planes.
“Queremos ser los líderes en calidad y el modelo que nos ha resultado para ello es el de una firma independiente. No queremos ser los mejores en derecho español o estadounidense, sino en el peruano”, remarca José Antonio Payet, socio principal del estudio.
Por el lado de los estudios boutique, Daniel Linares, socio fundador del estudio Linares, menciona que seguirán reforzando sus áreas de consultoría, prevención de riesgos y litigios. Si bien –como Payet– trabajan con distintas firmas, no descarta la posibilidad de aliarse con un estudio internacional.
Tanto Valle de Alvear como Linares comentan que los estudios de abogados están buscando a los mejores profesionales.
“[Esta situación] demanda profesionales más especializados en cada uno de los rubros y entender mucho más las necesidades de los clientes para darle un buen servicio. Antes la tendencia era que un abogado pudiera asesorar en varios campos. Cada vez esto es menos”, explica Valle de Alvear.
Y si hablamos de sueldos –de acuerdo a Linares– también ha habido una mejora sustancial en los últimos años.
POTENCIAL A LA VISTA
Todos los entrevistados coinciden en que el mercado legal peruano está evolucionando y creciendo en calidad y sofisticación. Para Payet, la transformación en los próximos años no será tan dramática. Seguirán surgiendo más estudios boutique y llegando firmas internacionales.
En esa línea, Berckholtz agrega que todavía hay mucho interés de las firmas peruanas por internacionalizarse. Pero, ¿quiénes podrían venir? Según la revista especializada “Legal 500” el siguiente sería Dentons. Otro nombre que viene sonando es el de la española Cuatrecasas, Gonçalves Pereira.
Con un mercado en proceso de maduración, nadie quiere perder terreno. ¿Cuál será el escenario que encuentren los nuevos jugadores? Estemos atentos.